BUENOS AIRES.- Mientras la Fiscalía avanza en el dictamen para pedir la prisión preventiva de los detenidos en el caso del secuestro y asesinato de Candela Sol Rodríguez, Hugo Bermúdez, señalado como supuesto autor material del homicidio, recibió un mensaje intimidatorio: desconocidos arrojaron dos bombas molotov contra el frente de su casa.

Fuentes policiales informaron que el ataque, que no produjo víctimas, ocurrió alrededor de las 3 de ayer en la vivienda de calle Avellaneda 290, en Villa Tesei, partido de Hurlingham. En la casa se encontraba descansando Mariana Pérez, pareja de Bermúdez, quien no fue afectada ya que el hecho sólo provocó daños menores en el frente del domicilio.

Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez, de 53 años, fue detenido en la mañana del 7 de septiembre tras ser señalado por un testigo de identidad reservada como el supuesto autor del homicidio de la niña de 11 años.

Cuando le tocó enfrentar al fiscal Marcelo Tavolaro, Bermúdez se negó a declarar, pero en los últimos días habían corrido versiones que apuntaban a que el detenido podría quebrarse y pediría hablar para beneficiar su situación. Fue en ese marco que ayer a la madrugada ocurrió el ataque a su casa, en donde sólo una de las dos bombas incendiarias explotó.

Este ataque es ahora investigado por el fiscal de Morón Marcelo Rapazzo, el mismo que quedó a cargo de otra investigación paralela a la principal: la denuncia por falso testimonio contra el testigo de identidad reservada que aseguró que "a Hugo se le había ido la mano" -lo que comprometió a Bermúdez- y precisó que la niña estuvo en dos casas mientras permaneció en cautiverio.

Esas dos viviendas, decía la declaración de ese testigo, habían sido primero la de Charrúas 1081, de Villa Tesei, propiedad de Néstor Altamirano -en donde no se encontró ADN de Candela-, y la casa color rosa de la calle Kiernan 992, donde estaría confirmado que estuvo la menor al menos en algún momento de su cautiverio.

En la causa se sospecha además que pudo haber estado involucrada una tercera casa: la de la madre de Bermúdez, ubicada a sólo cuatro cuadras de donde se arrojó el cadáver de la niña y donde se encontró un atizador con el ADN del sospechoso.

Por lo pronto, los investigadores trabajaban contrarreloj para conseguir más elementos de prueba que le permitan a Tavolaro pedir la prisión preventiva de los siete detenidos e implicados en la causa.

En las primeras horas del 6 de noviembre se estaría cumpliendo el plazo fijado por el Código de Procedimiento Penal bonaerense para que el fiscal se pronuncie sobre las detenciones de los arrestados: así, en base a los elementos que recolectó en este tiempo, deberá solicitar la prisión preventiva o disponer su liberación.

El otro acusado que está comprometido es Héctor "El Topo" Moreira, que podría haber actuado motivado por una venganza contra el padre de la nena -en la cárcel por piratería del asfalto- y habría buscado hacerlo pasar frente a un importante acusado de narcotráfico, Miguel Angel "Mameluco" Villalba, como un 'buchón' de la policía cuando en rigor se sospecha que el informante habría sido él. (DyN)